Bienvenidos a la serie de reseñas de The Rolling Stones, mi banda favorita. Y punto. Fue fundada en Londres en 1962 por el multi-instrumentista Brian Jones, el cantante Mick Jagger, el guitarrista Keith Richards, el teclista Ian Stewart, el baterista Charlie Watts y el bajista Bill Wyman. Stewart solo duró un año como músico, ya que pasó a ejercer las funciones de manager hasta 1985, cuando murió. Brian Jones (desgraciadamente) fue despedido en el 69, poco después moriría; en su lugar entró en la banda Mick Taylor, que a mediados de los
Richards y Jagger habían sido compañeros en la escuela de primaria, pero perdieron el contacto cuando Richards se mudó. En 1960 se encontraron casualmente en el metro de Londres, cuando Richards iba a clases a una Escuela de Arte y Jagger iba a Económicas. Compartían el gusto por el Rock y el Rhythm And Blues (Muddy Waters, Chuck Berry, Little Walter) y pronto deciden formar la banda “Little Boy Blue”, junto a un amigo común, Dick Taylor. Mientras, un supermúsico llamado Brian Jones había llegado a Londres y tocaba habitualmente con el grupo “Blues Inc.”. Paralelamente a ese grupo, Jones quería formar una banda de Rhythm And Blues y con ella se presentó una noche en el Ealing Club. Richards y Jagger, entre el público, quedaron impresionados y al finalizar la actuación fueron a hablar con él. Jones les propuso que se unieran a su grupo, aún sin nombre, a lo que accedieron. Durante ese período de penuria económica, el grupo sobrevivía gracias a las becas de Jagger, pero no se desaniman. A finales de 1962, Blues Inc. Tenía una actuación en el Marquee Club, pero no podían asistir finalmente, por lo que recomendaron al grupo de Brian Jones para sustituirlos, necesitaban un nombre y es entonces cuando Jones bautiza a su banda como The Rolling Stones. Ya sé que la traducción literal sería “cantos rodados” o “piedras rodantes”, pero la expresión en inglés se usa coloquialmente para definir a personas descarriadas, por lo que el equivalente más próximo en castellano podría ser “los balas perdidas”. En diciembre de ese año incorporan a la banda al bajista Bill Wyman, un gran músico (pero no lo ficharon por eso), el único componente del grupo con una verdadera educación musical (pero no lo ficharon por eso), poseía un amplificador (lo ficharon por eso). Al mes siguiente llaman a Charlie Watts para hacerse cargo de la batería, a pesar de que aborrecía (por lo menos entonces) el rock y el blues.
Gracias a aquella actuación casual, los fichan para tocar ocho meses en el club Crawdaddy, y ahí empiezan a ganar legiones de fans, entre los que se incluyen unos muchachitos que tenían una banda llamada algo así como The Beatles. De hecho, son éstos los que les prestan a los Stones su publicista y los que convencen a un ejecutivo de Decca Records para que vaya a verlos actuar. En cuanto los ve, les presenta un contrato de inmediato. A las dos semanas de firmar, empezaban las sesiones de grabación. Nacía una leyenda.
Que te gustan, es obvio, a mi, no me disgustan, hay ciertas canciones que me ponen los pelos de punta y otras que las escucho con "indiferencia"..pero el concierto que dieron en Santiago y que ví en PRIMERISIMA fila fue completa y absolutamente INCREIBLE!! chapó, son los putos amos, y además que aguantan como jabatos a pesar de la edad...(o habría que decir,gracias a las drogas!!)..pero que su música ha sido, es y será un referente, no tiene discusión alguna!! Larga vida a sus Satánicas majestades!!
ResponderEliminarNo creo que aguanten "gracias" a las drogas, precisamente quizás aguanten gracias a haberlas dejado. Pero estamos de acuerdo en que son los más grandes que ha habido y habrá.
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